IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA:
Siglo: XVI (1584)
En San Juan nos encontramos ante un imponente salón, en el que las tres naves quedan divididas por grandes columnas de orden toscano, sin éntasis, sobre las que apoyan una danza de tres arcos de medio punto a cada lado. La nave central se cubre con armadura de madera, fechada en 1595, de estilo híbrido entre lo mudéjar y lo manierista; es de planta ochavada y no lleva decoración de lazo.
En la capilla mayor, poco profunda y precedida de pilastras toscanas y arco triunfal de medio punto, podemos admirar un bello retablo de estilo manierista, realizado en 1649 por el maestro Toribio Sánchez Calvo. Presenta dos cuerpos y ático, divididos en tres calles mediante pilastras acanaladas en orden dórico y jónico. En realidad se trata de una traza muy sencilla y elegante, ideada para enmarcar una serie de composiciones pictóricas de gran tamaño y procedencia diversa. Las dos laterales del primer cuerpo son copias estimables de conocidos originales de Rubens : la Crucifixión y el Descendimiento. La hornacina central, entre ambos lienzos, la ocupa la imagen titular de San Juan Bautista, policromada por el pintor Pedro Pérez en 1539.En el segundo cuerpo los temas desarrollados son el Bautismo de Jesús, la Sagrada Familia, atribuible a Mohedano , y el Nacimiento del Precursor.

Destacar, la Capilla de Animas, totalmente reconstruida a fines del siglo XVIII. Pertenece a la Real Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud y de las Aguas. La imagen titular del Crucificado, veneradísimo del pueblo antequerano, es de comienzos del siglo XVII y posiblemente de origen sevillano, se encuentra en el retablo principal de la capilla, realizado en 1785, por Antonio Palomo, tiene en el banco dos pequeñas hornacinas que ocupan bustos de barro cocido y policromado de la Dolorosa y el Ecce Homo, de la escuela Sevillana del siglo XVI. En esta misma capilla de Animas hay dos retablos colaterales del siglo XVIII, con esculturas de la Virgen del Rosario, del siglo XVIII, y San José, este posiblemente obra de Diego Márquez.
