HOJA INFORMATIVA

HERMANDAD DEL SEÑOR DE LA SALUD Y DE LAS AGUAS


 

REAL HERMANDAD DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD Y DE LAS AGUAS

Y ANIMAS DE SAN JUAN


oración al señor de la salud y de las aguas

(Extracto de su Novena)

                  

                            Santísimo Hijo de Dios Vivo, Redentor del mundo, dulcísimo Jesús de la Salud y de las Aguas, luz, camino, verdad y vida de la humanidad.                                       Por los misterios de la Sagrada Pasión que representa Tu Venerada Imagen, Te pido me concedas una humildad profunda con que Te imite, una fe viva con que en Ti sólo crea, una esperanza segura porque en Ti sólo confíe y una caridad fervorosa porque a Ti sólo ame.

           Guíame Señor por las sendas de la virtud hasta que Te encuentre y Te goce en la bienaventuranza de la Gloria.

           Amén       


 

            En la esperanza

 

             El pasado día 19 de marzo, el Hermano Mayor de nuestra Hermandad, D. José María Rosales, junto con el Vicario Arcipreste, D. Tomás Suárez y nuestro Párroco, D. José Luis Pastor y acompañados por una representación de miembros de la Junta de Gobierno, realizaron ante el Obispado de Málaga la presentación oficial de la solicitud de Declaración de Patrón de Antequera del Santísimo Cristo de la Salud y de las Aguas. 

La Comisión fue recibida por el Vicario General  de la Diócesis D. Alfonso Crespo, al que se le expuso el anhelo de tantos antequeranos y devotos de ver reconocida con carácter formal lo que es una realidad de siglos: la profunda devoción de nuestro pueblo al Señor de la Salud y de las Aguas. 

El Sr. Vicario General  se manifestó conocedor del fervor que al Señor se le dispensa, resultando un encuentro muy cordial en el que quedó patente la muy favorable acogida del Obispado de nuestra Diócesis, a la solicitud que se presentaba. 

En el ánimo de todos está la esperanza de que en no muy largo periodo de tiempo, pudiera tenerse una gozosa  respuesta.

 

De nuestro Director Espiritual 

Durante el Triduo Pascual hemos conmemorado lo más central de nuestra fe,  profundizando en una  de las partes más fundamentales del Credo que cada domingo rezamos en nuestras iglesias.

Con la celebración de la muerte rememorado el único y verdadero gran sacrificio de Cristo por cada uno de nosotros, y que en nuestro caso se vive bajo un nombre muy concreto, el Cristo de la Salud y de las Aguas. Este Cristo que muere por amor a cada uno de nosotros y que nos da la salud. Cuando le rezamos y miramos su rostro podemos poner el rostro de todos aquellos que sufren y claman solicitando su ayuda. Pero también ese rostro al que rezamos nos invita a hacer el mismo gesto que El hizo por nosotros. Nos invita a poner nuestras manos a su servicio para construir un mundo mejor. 

Con la Resurrección llenamos de hondo sentido nuestra existencia como cristianos. Si sólo nos quedáramos en la muerte de Jesús, ¿qué sentido tendría nuestra fe? Creemos en un Cristo que murió y resucitó al tercer día. Por ello, cuando miramos su rostro crucificado hemos de mirar más allá.  Hemos de ver su rostro que triunfa y que desea resucitar en nuestras vidas para transformarlas y que vivamos según los valores del Evangelio. 

Si en la Cuaresma se nos invita continuamente a un cambio en nuestras vidas para que vivamos desde las claves de Dios. A lo largo de los días posteriores a la celebración de la Pascua se nos invita a recrearnos en nuestro Dios, que quiere resucitar en nuestros corazones, que quiere transformar nuestras vidas, para que salgamos como sus discípulos a los caminos a anunciar lo grandioso de nuestro Dios. 

Hagámosle un hueco en nuestro corazón a ese Jesús resucitado. 

                                                                                 José Luis Pastor González

 

Colaboraciones


Carta al SEÑOR en el año 2000

       ¡Señor de la Salud y de las Aguas!,... te nombro con "tus apellidos": de la Salud y de las Aguas, pero para nosotros, familiarmente, amigablemente eres... ¡EL SEÑOR! y ...se nos llena la boca al decirlo. ¡Eres... nuestro orgullo!, Eres quien marca un antes y un después en Antequera, cuando recorres sus calles bendiciendo sus gentes, sus campos, su vega; pero sobretodo nos marcas al nacer a cada uno de nosotros, con una devoción y admiración a Ti, y todos;... ¡todos!, tenemos algo que pedirte, que compartir  contigo,  que agradecerte, porque eres...¡EL SEÑOR!.

 

        Hoy Señor, después de la lluvia, ni el sol quiso perderse tu salida; y allí estaba, como un antequerano más, haciendo brillar Tu Imagen de un modo como solo Tu lo puedes hacer. ¡Es impresionante Tu salida!, es para mi al menos, donde al estar contigo, recuerdo mas a mis padres,... ¡cuantos años he ido con ellos a Tu lado! ... ¿a que te acuerdas de eso Tu también?. Y luego esa subida por la Virgen de Espera... ¡Dios, que maravilla!, rodeado de todos, recortándose tu figura sobre los montes, la Peña, la Vega,... Tu que no olvidas nada, este año, al haberse cambiado el Hospital de sitio, has buscado un lugar desde donde, volviéndote, poder mirarlo de frente, y cara a cara les has dicho a nuestros enfermos: ¡Aquí me tenéis!, demostrándoles una vez más que no los olvidas en su dolor, y que si este año no han podido venir a verte, Tu has ido a ellos... ¡Qué detalles tienes!.

Y así, calle a calle; casa a casa; persona a persona, Tu nos has ido diciendo: ¡Aquí me tenéis!. Gracias Señor por ello, ¡Gracias, por todo!,... por la Salud y por las Aguas que como PADRE nos das a cada uno.

        ¡Ah!, ¡no tengo perdón!, se me olvidaba...  ¡¡Felicidades!!, en este Tu dos mil cumpleaños, ¿eh?,

 

  Ana Luisa